Château de Plaisance se impone hoy como una de las propiedades más dinámicas del Anjou negro, en el corazón de una zona marcada por los grandes terroirs de Chaume, Quarts-de-Chaume y Savennières. Recuperada por Vanessa Cherruau, la propiedad ha ganado en precisión y visibilidad gracias a una interpretación exigente del Chenin y de los suelos esquistosos del Loira. El viñedo, gestionado en biodinámica, descansa sobre un mosaico de terroirs donde el esquisto, la arenisca, el pudding y la spilita aportan a los vinos una tensión singular. En esta región históricamente famosa por los grandes vinos licorosos, Château de Plaisance también afirma una expresión muy contemporánea de los blancos secos de Anjou. Ronceray forma parte de las cuvées emblemáticas de la propiedad, concebida como un Chenin seco con carácter, a la vez carnoso, salino y preciso. La añada 2024 se inscribe en esta búsqueda de equilibrio entre madurez de la fruta, energía mineral y profundidad de textura. Esta cuvée traduce así la ambición de una propiedad que se ha vuelto imprescindible para los amantes de los grandes Chenin del Loira.
La cuvée Ronceray 2024 procede de 100% Chenin, cultivado en suelos de esquisto, spilita y arenisca, una combinación que aporta al vino su densidad, salinidad y relieve mineral. Las uvas se vendimian a mano, luego se prensan lentamente en frío para preservar la finura aromática y la calidad de la materia. La fermentación se realiza con levaduras indígenas, en una lógica de expresión natural del terroir y de la añada. El vino se vinifica y luego se cría durante 14 a 15 meses, de los cuales 12 meses en fudre y barricas, lo que le da una estructura amplia sin borrar la tensión del Chenin. La fermentación maloláctica se deja libre, total o parcial según los años, para acompañar el equilibrio natural del vino en lugar de restringirlo. En 2024, Ronceray se presenta como un blanco seco de Anjou construido sobre la carne, la precisión y un final salino característico. En conjunto evoca un Chenin gastronómico, capaz de combinar energía, volumen y gran resistencia.
En la cata, Château de Plaisance Ronceray 2024 ofrece un color claro con reflejos dorados, anunciando un blanco de cuerpo y frescura. La nariz puede evocar pera madura, manzana amarilla, membrillo fresco, flores blancas, cítricos confitados y un fino toque ahumado ligado a los terroirs rocosos y a la crianza. En boca, el vino se distingue por un ataque amplio, luego por una tensión clara que aprieta la materia y prolonga el equilibrio. La textura es carnosa, pero nunca pesada, sostenida por la acidez natural del Chenin y por una sensación salina muy presente en el final. El trabajo en fudre y barrica aporta profundidad y una ligera pátina, sin dominar la expresión de la fruta ni del terroir. Este Ronceray 2024 acompañará idealmente un pescado del Loira, un ceviche de lubina, una ave con cítricos, unas vieiras asadas, un risotto cremoso o un queso de cabra curado. Podrá degustarse joven por su brillo y precisión, pero también posee la estructura necesaria para evolucionar varios años en bodega.
Variedad: 100% Chenin