Chopin - Vodka de Centeno - 40%
La Vodka de Centeno de Chopin, con un 40 % de alcohol, encarna la elegancia fría y la precisión aromática propias de las grandes vodkas de centeno. Destilada a partir de centeno seleccionado y cultivado localmente, se presenta con un color perfectamente limpio, anunciando un espirituoso de gran pureza. El primer aroma ofrece una aromática sutil, que mezcla cereal fresco, ligero toque de pimienta blanca y un punto de pan caliente, en un registro a la vez claro y expresivo. En boca, el ataque es franco y directo, sostenido por una textura aterciopelada que sorprende por su suavidad. El medio en boca revela una profundidad más seria, donde se mezclan notas de crema fresca, grano tostado y una ligera mineralidad. El final, largo y limpio, deja una impresión de frescura y precisión, sin ninguna aspereza. Es una vodka premium que destaca el carácter noble del centeno.
Al airearse, la Vodka de Centeno Chopin revela una amplitud aromática creciente, con matices de vainilla discreta, avellana muy ligera y flor blanca. La boca gana entonces en redondez mientras conserva su estilo seco y tenso. La destilación en pequeños lotes y la voluntad de preservar la firma del grano se sienten en la nitidez del perfil, sin sobrecarga aromática ni exceso de cremosidad. El dominio técnico aparece en el equilibrio entre suavidad táctil y precisión lineal, un sello de las vodkas de alta calidad. Se percibe una sofisticación en la textura, casi cremosa, sin perder la pureza propia de este tipo de espirituosos. El grado de 40 % está perfectamente integrado, ofreciendo una sensación cálida pero nunca ardiente. El conjunto respira pureza y elegancia.
La Vodka de Centeno Chopin se presta tanto para degustación pura — servida ligeramente fría — como para una mixología de alta gama. Destaca en un Martini seco, un Vodka Tonic preciso o un cóctel minimalista donde su textura y aromática pueden expresarse plenamente. Su finura también permite asociarla con maridajes gastronómicos inesperados, como pescados ahumados, caviar, ostras o quesos frescos. Su digestibilidad y nitidez la convierten en una vodka ideal para degustaciones prolongadas, sin fatiga aromática. Seduce tanto a los amantes de las vodkas de cereales como a quienes buscan una expresión clara y noble del centeno. Chopin firma aquí una referencia imprescindible, que mezcla tradición polaca y exigencia contemporánea.