Champagne Hélène Charbaut - La Crayère 2022
Establecida en Mareuil-sur-Aÿ, Hélène Charbaut forma parte de una dinámica de renovación generacional en Champagne, con un enfoque parcelario afirmado y una voluntad de revelar con precisión la identidad de cada terroir. Tras lanzar su propia producción en 2020, actualmente trabaja aproximadamente 3 hectáreas procedentes de los pueblos de Bisseuil, Aÿ y Mareuil-sur-Aÿ, todos clasificados como Premier Cru o Grand Cru. Su filosofía se basa en cuvées identitarias, cada una vinculada a un año y a un origen preciso, con la excepción de La Charbauterie. Con La Crayère 2022, propone una lectura fina y comprometida de un terroir específico de Bisseuil, destacando la pureza del Chardonnay y la singularidad de los suelos. Esta cuvée confidencial, producida en solo 1.440 botellas, ilustra perfectamente su exigencia y sensibilidad como viticultora. Se inscribe en un enfoque artesanal donde cada detalle cuenta, desde la viña hasta la botella.
La Crayère 2022 se elabora exclusivamente a partir de Chardonnay procedente de dos parcelas situadas en Bisseuil: Les Côtes, plantada en 1963, y Les Rocheforts. Estas viñas, orientadas al sur, descansan sobre suelos arcillo-calcáreos que aportan tanto riqueza como tensión al vino. Los jugos utilizados provienen únicamente de la cuvée, garantizando finura y precisión en la expresión aromática. La vinificación se realiza en barricas de roble de 2,28 hl, con crianza sobre lías durante diez meses, lo que permite desarrollar complejidad y textura. Fiel a un enfoque poco intervencionista, el vino no está filtrado, conservando así toda su materia y energía. Esta cuvée se ofrece en Brut Nature, con aproximadamente 2 g/l de azúcar residual, ofreciendo una lectura muy pura del terroir y la añada. La información sobre viticultura precisa o el posible uso de azufre no está detallada y merecería ser confirmada para una ficha exhaustiva.
En la cata, La Crayère 2022 se distingue por un perfil elegante y cincelado, donde el Chardonnay se expresa con nitidez y profundidad. La nariz puede evocar cítricos maduros, frutas blancas, acompañados de notas calcáreas y ligeramente tostadas procedentes de la crianza en madera. La boca combina amplitud y tensión, con una materia sedosa sostenida por una hermosa frescura que estructura el conjunto. La burbuja fina subraya la precisión del vino, mientras que el final, largo y salino, prolonga las sensaciones minerales. La ausencia de dosaje refuerza la pureza y la rectitud, ofreciendo un champagne a la vez vibrante y gastronómico. Esta cuvée marida perfectamente con pescados nobles, crustáceos o una cocina yodada y refinada, y seducirá a los amantes de champagnes de terroir, precisos y poco intervencionistas.
Variedad: 100% Chardonnay