Domaine Boris Champy - Petit Aigle 2023
El Domaine Boris Champy está ubicado en Nantoux, en las alturas de la Côte de Beaune, en el corazón de las Hautes-Côtes, donde se ha impuesto como una de las propiedades más innovadoras y exigentes de Borgoña. Antiguo director técnico de la casa Louis Latour, Boris Champy eligió estos terroirs de altitud por su frescura natural y su potencial de expresión pura. El viñedo se encuentra entre 350 y más de 400 metros de altitud, en un entorno preservado, beneficiándose de variaciones térmicas favorables que permiten una maduración lenta y equilibrada. Los suelos arcillo-calcáreos se trabajan con extrema precisión para preservar la vida microbiana y la energía del terroir. La propiedad se conduce con biodinámica certificada Demeter, con rendimientos controlados y un trabajo manual riguroso. Esta filosofía sitúa al Domaine Boris Champy entre las referencias principales de las nuevas expresiones de terroir borgoñonas.
La cuvée Petit Aigle 2023 es un Pinot Noir procedente de parcelas situadas en altitud, que ofrece una lectura aérea y precisa de la variedad. Esta cuvée encarna el enfoque de la propiedad: producir vinos digeribles, tensos y profundamente arraigados en su entorno. La añada 2023, marcada por un hermoso equilibrio entre madurez y frescura, permite que el Pinot Noir se exprese con franqueza y brillo. La vinificación se realiza de forma poco intervencionista, con una extracción suave para preservar la finura de la fruta y la delicadeza de los taninos. La crianza se lleva a cabo con sobriedad, con el objetivo de apoyar el vino sin enmascarar nunca su identidad. Petit Aigle se distingue por su pureza, claridad y energía, ofreciendo una interpretación muy contemporánea del Pinot Noir de Borgoña.
En la cata, el vino revela una nariz fresca y expresiva de frutos rojos crujientes, cereza, frambuesa y sutiles notas florales. En boca es recto, fluido y elegante, sostenido por taninos finos y una trama mineral que aporta tensión y verticalidad. La materia es ligera sin ser magra, con una sensación de precisión y frescura persistente. El equilibrio entre fruta, acidez y estructura confiere al vino una gran bebibilidad. El final es limpio, salino y delicadamente especiado, dejando una impresión de pureza notable. Este Pinot Noir acompañará idealmente aves asadas, carnes blancas o una cocina refinada, y también podrá evolucionar armoniosamente durante algunos años.
Variedad: 100 % Pinot Noir