Domaine François Crochet - Le Chêne Marchand 2024
Domaine François Crochet es una de las firmas más precisas y buscadas de Sancerre. Ubicado en Bué, un pueblo histórico de la denominación, François Crochet ha impuesto a lo largo de los años un estilo de gran pureza, impulsado por la definición de los terroirs y la tensión natural del Sauvignon Blanc. La bodega trabaja un mosaico de parcelas, cada una vinificada con especial atención para revelar las matices de los suelos sancerreños. Le Chêne Marchand ocupa un lugar importante en esta gama, ya que este lieu-dit es uno de los más reputados de Bué para los grandes blancos de guarda. En 2024, una añada exigente y selectiva en el Loira, esta cuvée adquiere una dimensión aún más singular, ya que es uno de los muy pocos blancos parcelarios mantenidos por la bodega. Encapsula el estilo Crochet en su versión más refinada: un Sauvignon de caliza, preciso y de gran longitud. Es un Sancerre para conocedores, a la vez tenso, profundo y perfectamente adaptado para la mesa.
La cuvée Le Chêne Marchand 2024 se elabora exclusivamente a partir de Sauvignon Blanc, la variedad emblemática de Sancerre. Las uvas provienen de un terroir de caillottes, esas calizas pedregosas que almacenan el calor del día y favorecen una maduración fina, regular y expresiva. La exposición sur y sureste permite que la uva alcance una hermosa madurez aromática conservando la energía ácida indispensable para los grandes Sancerre. La vendimia se realiza manualmente, con una selección rigurosa para conservar solo materia perfectamente sana. El prensado en racimos enteros es suave y progresivo, en una lógica de precisión y respeto al jugo. La fermentación se realiza con levaduras indígenas en cuba de madera cónica, luego el vino se cría sobre lías finas durante aproximadamente 18 meses. Esta vinificación da un blanco más profundo que un Sancerre clásico, con más textura, densidad y persistencia.
En copa, este vino revela un perfil cincelado, luminoso e intensamente mineral. La nariz evoca limón maduro, pomelo, manzana fresca, flores blancas y un toque de anís, con una clara matiz calcárea. En boca se muestra recto, enérgico y refinado, llevado por una tensión calcárea que da mucho impulso. La crianza en cuba de madera aporta cuerpo y fondo, sin enmascarar nunca la pureza del Sauvignon ni la firma del terroir. El final es largo, salino, ligeramente amargo, con esa sensación de piedra húmeda que distingue a los grandes blancos de Bué. Este Sancerre puede beberse tras una ligera aireación, pero claramente ganará en complejidad con algunos años de guarda. Acompañará idealmente ostras, vieiras, un pescado noble, espárragos, aves cremosas, un queso de cabra afinado del Loira o una cocina vegetal con hierbas frescas.
Variedad: 100% Sauvignon Blanc