Domaine Berry-Althoff - Syrault 2025
El Domaine Berry-Althoff es una de las firmas jóvenes más emocionantes del Gard, liderada por Imogen Berry y Robin Althoff en Aubais. Desde su establecimiento en 2015, los dos viticultores han construido una finca artesanal, sensible y profundamente ligada a la vida. Su trabajo se basa en una agricultura ecológica y biodinámica certificada por Demeter, con especial atención a los suelos, la biodiversidad y la precisión de las vinificaciones. Las cuvées de la finca se distinguen por la búsqueda de frescura, finura y bebibilidad, lejos de los tintos sureños demasiado extraídos. Syrault 2025 encarna perfectamente esta visión contemporánea del Languedoc gardois, con un tinto ligero en su tacto pero muy expresivo en su fruta. Proveniente de parcelas propias situadas en Aubais y Aujargues, resalta las calizas del Hauteriviense y Valanginiense. Es un vino vivo, franco y luminoso, pensado para el placer inmediato sin renunciar a la identidad del terruño.
La cuvée Syrault 2025 se basa en una mezcla de 56% Syrah y 44% Cinsault, dos variedades mediterráneas trabajadas aquí con un espíritu de infusión y delicadeza. La Syrah aporta notas de frutas negras, arándano, pimienta y una ligera profundidad especiada. El Cinsault aligera el conjunto, aportando fluidez, frescura y una sensación más aérea en boca. Las uvas se vendimian a mano y luego se despalillan para favorecer la pureza de la fruta y la finura de la estructura. La maceración por infusión de 7 días, entre 20 y 22°C, permite extraer suavemente el color, los aromas y taninos delicados. La fermentación se realiza con levaduras indígenas, siguiendo una lógica de vinificación natural y poco intervencionista. La crianza de 8 meses en tanques de acero inoxidable preserva el brillo de la fruta, mientras que la ausencia de sulfitos añadidos refuerza el carácter libre, directo y vibrante de la cuvée.
En la copa, Domaine Berry-Althoff Syrault 2025 revela un color granate brillante, joven y lleno de energía. La nariz se abre con grosella, arándano, mora fresca y frambuesa, con un toque muy fino de pimienta. La boca es viva, flexible y golosa, sostenida por una fruta brillante y una estructura deliberadamente delicada. La extracción suave da un tinto fluido, digestible y muy agradable de beber, sin pesadez ni exceso de taninos. El final se mantiene fresco, jugoso y ligeramente especiado, en un estilo perfectamente adaptado a momentos de convivencia. Este vino se degustará idealmente joven, ligeramente refrescado alrededor de 14 a 15°C. Acompañará muy bien una pizza artesanal, lasaña, pasta con tomate, una tabla de embutidos, verduras a la parrilla o una barbacoa sencilla y generosa.
Variedades: 56% Syrah, 44% Cinsault