Château de Sérame - Blanc Sérame 2024
El Château de Sérame es una bodega familiar histórica ubicada en Corbières desde 1803, en el corazón de un entorno mediterráneo moldeado por la garriga, los vientos y la luz. Generación tras generación, la familia cultiva una visión singular del vino, reivindicando un enfoque alta costura, donde cada gesto está pensado con precisión y sentido. El trabajo realizado en la viña y en la bodega se inscribe en una reflexión global sobre lo vivo, el equilibrio de los suelos y la sinceridad de las expresiones. La bodega busca ante todo producir vinos que cuenten su terroir, su época y un universo estético asumido. Esta exigencia se encuentra en todas las cuvées, sin comprometer la calidad ni la identidad. Château de Sérame se afirma hoy como una firma aparte en el paisaje de los Corbières contemporáneos.
La cuvée Blanc Sérame 2024, en AOP Corbières, proviene de una mezcla de Roussanne, Rolle y Garnacha blanca, trabajada con gran precisión parcelaria. Las vinificaciones por variedad comienzan en tanques de hormigón para preservar la frescura y la pureza aromática. Parte del mosto se envejece luego en barricas (aproximadamente 20%), aportando complejidad y textura sin marcar excesivamente el vino. La crianza continúa durante ocho meses, combinando tanques de hormigón y barricas para encontrar un equilibrio sutil entre tensión y volumen. La añada 2024 ofrece aquí una expresión luminosa y vibrante, donde la madurez de la fruta se mantiene perfectamente controlada. Esta cuvée blanca ilustra una visión elegante y ambiciosa del Corbières blanco, capaz de combinar energía y profundidad.
En la cata, el vino se distingue por su carácter acidulado, su tensión y una sensación inmediata de alegría y dinamismo. La nariz se abre con aromas de frutas exóticas, pera, bergamota y flores blancas, ofreciendo una gran frescura aromática. El paladar es preciso, esbelto y equilibrado, con una materia armoniosa sostenida por una hermosa vivacidad. El final es limpio, persistente y salino, dejando una impresión de pureza y empuje. Este blanco acompañará perfectamente muslos de pato al horno o una tabla de quesos, pero también una cocina refinada con acentos mediterráneos. Tiene un potencial de guarda de 5 a 7 años, lo que le permite ganar complejidad con el tiempo.
Variedades: Roussanne, Rolle, Garnacha blanca