Domaine Sérol - Pourquoi Faire Sans Blanc 2024
Con Pourquoi Faire Sans Blanc, Domaine Sérol se aventura más allá de las fronteras tradicionales de la Côte Roannaise para ofrecer una interpretación libre y contemporánea del Chenin. Establecidos en Renaison, Carine y Stéphane Sérol han contribuido en gran medida a la renovación de este viñedo de altitud situado en las estribaciones orientales del Macizo Central. Su trabajo se basa en una viticultura exigente, una observación atenta de los terroirs y vinificaciones que privilegian la energía natural de la uva. Aunque el gamay saint-romain sigue siendo el corazón de la identidad familiar, los vinos blancos ocupan ahora un lugar importante en las investigaciones de la bodega. Esta cuvée pertenece a la gama Sérol Champs Libres, dedicada a creaciones elaboradas con mayor libertad geográfica y estilística. Las uvas se seleccionan de viñedos gestionados en agricultura ecológica, y luego se vinifican en Renaison con la misma precisión que las cuvées procedentes de la propiedad. El nombre juguetón del vino refleja esta voluntad de explorar nuevos horizontes sin renunciar a la frescura y la franqueza que caracterizan a la casa.
Pourquoi Faire Sans Blanc 2024 es un vino blanco seco elaborado exclusivamente a partir de chenin procedente de dos terroirs distintos, uno meridional y otro más septentrional. Este doble origen permite buscar un equilibrio entre madurez de la fruta, vivacidad y profundidad. Las uvas se prensan directamente, luego los jugos fermentan gracias a las levaduras indígenas, sin recurrir a levaduras aromáticas seleccionadas. La vinificación se realiza principalmente en tanques de hormigón, complementada por pasajes en fudres y barricas de 500 litros. Estos diferentes recipientes aportan textura y amplitud evitando una huella demasiado marcada de madera. El vino luego continúa una crianza de seis meses sobre lías finas, período durante el cual gana volumen y precisión. Una ligera filtración precede al embotellado, realizado directamente en la bodega.
El color amarillo pálido se muestra brillante, animado por ligeros reflejos dorados. La nariz se abre con pera fresca, manzana madura y flores blancas, luego deja aparecer matices de cítricos, membrillo y cera fina. La boca combina un ataque suave con una tensión bien definida, característica del chenin cuando conserva una madurez equilibrada. La crianza sobre lías aporta una materia delicadamente envolvente, sin cargar la estructura ni borrar la frescura. Sabores de limón maduro, pera y almendra blanca acompañan un final marcado por finos amargos. El conjunto posee suficiente relieve para superar el simple registro de aperitivo manteniendo una lectura inmediata y refrescante. Este blanco acompañará pescados a la parrilla, trucha con almendras, mariscos, aves con crema, verduras asadas o un queso de cabra ligeramente afinado.
Variedad: Chenin