Armagnac Laterrade - Bas-Armagnac - 2016 - Domaine de Coutchot - Brut de Barrica - 45,8%
En la bodega de Mauvezin-d’Armagnac, Vincent Laterrade reúne aguardientes seleccionados tanto por la precisión de su origen como por su valor gustativo. Su colección no se limita a los vinos muy viejos encontrados a lo largo de sus investigaciones: también permite observar la juventud del Bas-Armagnac, cuando el fruto de la destilación aún es claramente perceptible. El Domaine de Coutchot está situado en Gaube, en las Landas, dentro de la parte occidental de la denominación. La influencia oceánica y los suelos predominantemente arenosos de esta zona generalmente favorecen aguardientes finos, expresivos y capaces de conservar su frescura durante la crianza. La propiedad forma parte de una tradición familiar donde la destilación y la maduración en madera prolongan naturalmente el trabajo de la viña. Fiel a su filosofía, Laterrade mantiene en la etiqueta el nombre del dominio y el año de la cosecha, sin borrar su identidad detrás de un ensamblaje de casa. Esta puesta en botella ofrece así una mirada directa a un Bas-Armagnac aún joven, más cercano al brillo de la fruta que a la pátina de las largas décadas.
Procedente exclusivamente de la cosecha de 2016, este Armagnac fue destilado en el Domaine de Coutchot y luego envejecido durante ocho años en barricas de roble francés procedentes del bosque de Gascuña. Esta duración permitió que la madera suavizara el destilado y enriqueciera su expresión sin cubrir la viveza propia del año. Las notas afrutadas permanecen en primer plano, acompañadas por los primeros acentos de vainilla, especias y frutos secos aportados por la barrica. Su graduación de 45,8 % corresponde al grado del lote en el momento del embotellado, sin reducción destinada a llevarlo a una fuerza estandarizada. El brut de barrica conserva así una textura más densa, una tensión franca y el relieve aromático adquirido durante la crianza. A diferencia de los armagnacs madurados durante mucho tiempo, esta selección no busca ni el rancio pronunciado ni los tonos oscuros de la madera antigua. Privilegia una lectura enérgica del Bas-Armagnac, en equilibrio entre juventud, golosidad y precisión.
El color presenta un tono dorado intenso, animado por reflejos ambarinos aún luminosos. La nariz se abre con pera madura, mirabel y manzana asada, luego deja aparecer matices de miel clara, flor seca y corteza de naranja. La aireación revela vainilla, almendra fresca, pimienta blanca y un toque de madera tostada. En boca, el ataque es vivo y generoso, llevado por los 45,8 % sin que el alcohol domine la fruta. La materia conserva un carácter esbelto, con sabores de frutas amarillas, caramelo rubio y especias suaves sostenidas por una frescura persistente. El final se extiende sobre la piel de cítricos, regaliz claro y pimienta, en una sensación nítida y cálida. Este año podrá degustarse solo tras unos minutos de aireación, pero también acompañará una tarta tatin, un postre de almendras, un magret con albaricoques o un queso de oveja curado.